martes, 9 de octubre de 2007

ESTE ESTATUTO NO NOS REPRESENTA



El conceyeiru d'Educación y Cultura Tradicional Llïonesa y nuevas teunoloxías en el Ayuntamiento de Llión, Abel Pardo, analiza en un artículo de Opinión de La Crónica de León, el momento actual del debate leonesista, tras la consumación de un nueva traición por parte de los partidos generalistas, a la idiosincrasia leonesa, plegándose una vez más a los intereses de Pucela y de Madrid (¿intereses de Estado?). En ésta partida en la que las fichas que caen lo hacen del lado leonés, los políticos locales se enrocan contra natura, olvidándose de la coherencia personal y del servicio público para el que fueron elegidos por los ciudadanos leoneses. Oteros, Villalbas, Amilivias y demás calaña buscan rentas y cobijo, tras años de razia sistemática del solar leonés. ¿Hasta cuando los leoneses vamos a tolerar indiferentes todos estos desplantes y felonías?





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1 comentario:

ABEL PARDO dijo...

LA CRÓNICA DE LEÓN

lunes, 08 de octubre de 2007
ABEL PARDO FERNÁNDEZ

UN ESTATUTO QUE RECONOZCA LEÓN

Una vez que los partidos centralistas han vuelto de nuevo la espalda al País Leonés, es el momento de que todos recapacitemos sobre los porqués de esta situación. En primer lugar los votantes de los partidos de obediencia a Madrid, que nuevamente han supeditado los intereses de los leoneses a los intereses de la oligarquía castellana con sede en Valladolid. Especialmente difícil de comprender es la actitud del Partido Socialista Obrero Español, al que no cabe sino reprochar que con su política ayude a consolidar un gobierno de derechas por lustros en las provincias que se gobiernan desde Valladolid.

El Partido Socialista de León debiera reflexionar sobre los beneficios que le aporta su ausencia de autonomía funcional dentro de la estructura orgánica del PSOE y sobre si la representación de los socialistas leoneses está bien defendida por el PSCyL. No estaría de más que alguien valorara el peso que actualmente tienen los socialistas leoneses en la toma de decisiones a nivel autonómico y estatal y el que tendrían si el PSL fuera considerado al mismo nivel que el que tienen, por ejemplo, los socialistas murcianos, cántabros o incluso riojanos.

Por su parte, a la posición de los integrantes de la sucursal que el PP tiene abierta en León, nada que objetar. Sirven a su amo vallisoletano con obediencia ciega y todo aquel que vota al PP debe saber a qué atenerse. Sus políticas las marcan los intereses de Valladolid, sus opiniones las piensa el gran cerebro de Valladolid, y los populares residentes en León son simples marionetas al servicio de su amo pucelano. Cumplen su triste función a cambio de carguillos autonómicos para quien más se arrastre.

Por parte de los leonesistas, éste el momento de hacer balance de para qué ha servido nuestra representación en los distintos órganos de gestión en los que estamos representados. Todos los cargos públicos de UPL deberíamos reflexionar sobre si realmente nuestra gestión sirve para que cada día esté más cerca la autonomía, sobre si nuestra gestión propicia que día a día la sociedad leonesa sea cada día más leonesa y menos otras cosas. Sobre si nuestras mociones, nuestro gobierno y nuestra oposición hacen que este país sea cada día más leonés, o si simplemente nos conformamos con ser gestores de reparaciones de bombillas, con presentar mociones a favor de que haya más puentes aunque no haya ríos, o sobre si simplemente somos una alternativa para los despojos de los partidos estatales. El regionalismo carca, la simple reivindicación de más migajas en lugar de participar en el reparto del pastel, lleva a posiciones de mínimos reivindicativos que acaban tan descafeinados que se pierden en reivindicaciones absurdas y carentes de visión de futuro.

Los leonesistas debemos plantear a la sociedad nuestro modelo de País Leonés sin ambages. Un modelo de País Leonés en el ámbito sanitario, social, económico, lingüístico, medioambiental y en todos los campos en los que existen tomas de decisiones políticas. Los leonesistas hemos de plantear soluciones a los problemas de los leoneses, no quedarnos mirando qué es lo que proponen desde fuera del País Leonés para luego, en el mejor de los casos, criticarlo.

Los leonesistas hemos de abandonar la nefasta política de la rueda de prensa y de salir en los media diciendo lo que sea «porque lo importante es salir», para pasar a hablar cuando hay que hablar exponiendo nuestro mensaje y demostrando que es el único adaptado a las necesidades del pueblo leonés.

Hemos de mostrar a los ciudadanos que el nacionalismo leonés, un nacionalismo sano, incluyente, progresista y de futuro es la única salida para la situación a la que nos han sometido desde los partidos estatales. Madrid nos ha dejado sin autonomía, Madrid nos ha dejado encadenados a Castilla en la reforma del Estatuto, Madrid invierte los recursos del noroeste de la península en el Mediterráneo y Baleares, Madrid cerró nuestras minas, cerró Riaño, cerrará la destrucción de nuestra montaña para sacar la energía asturiana y hará todo aquello necesario por «razones de estado» para que los graneros de votos de los partidos estatales estén satisfechos en Castilla votando a la derecha, mientras este rincón de la Península Ibérica sufre el centralismo más atroz de la Europa comunitaria.

Los leonesistas hemos de dejar claro que nuestro objetivo es que León lo gobernemos los leoneses desde León, no los catalanes ni los vascos desde Madrid ni los castellanos desde Valladolid. Tenemos derecho a ello, tenemos derecho a decidir nuestro futuro, tenemos derecho a que nuestros impuestos se gasten en aquello que nosotros decidamos. Y desde luego, tenemos derecho a que los peajes leoneses se liberen, igual que sucede con los peajes catalanes o gallegos. Ellos tienen una voz nacionalista que los gobierna y representantes en Madrid que exigen sus derechos. Nosotros esperamos que las sucursales abiertas en León pidan al jefe que les dé unas migajas. Ésa es la diferencia.