- D. Juan Carlos Mestre, Premiu Nacional de Poesía, pula sua obra La casa roja, que concede´l Ministeriu de Cultura.
- y D. Victorino Alonso, Presidente de Coutu Mineiru del Cantábricu
Dende´l primer día de sabese la proposición del empresariu mineiru, provocóuse un fuerte rechazu pur desemeyáos medios, cun inclusu una campaña na interrede pa amosar a la Cá de Llíón lu controvertíu de la sua decisión, y al traviés del correyu lletrónicu info@casaleon.org (entavía podeís unviare las vuesas queixas a la istitución). La Cá fizu oyíos sordos peru non asina unu de los protagonistas del día qu´amosóu publicamente´l sou rechazu a compartir autu cul nomáu empresariu, cimeiru responsable de la destrución del mediu ambiente de Tsaciana y El Bierzu y que siempres se carauterizóu pur su nulu sentíu de responsabilidá social, usandu a los sous trabayadores cumu moneda de cambiu escontra las alministraciones.
Ye un raru exemplu de coherencia presonal que chama enforma l´atención n´estos tiempos que cuerren y merez la nuesa almiración.
Estimado amigo, como imagino será ya de tu conocimiento en fechas pasadas he comunicado al alcalde de Ponferrada mi no aceptación al reconocimiento que vuestra generosidad ha tenido a bien plantearme, y que me permito reiterarte ahora para evitar cualquier equívoco al respecto. Mi pequeña y acaso prescindible conciencia de amor por la tierra del Bierzo, a la que he dedicado parte significativa de mi obra poética, ya en el elogio de la memoria de los antepasados, ya en la celebración de la naturaleza y radical hermosura de su paisaje, me han llevado a creer, acaso sin razón, que esa es también mi única identidad como persona, el encargo que nadie me ha hecho pero que defenderé hasta el último día de mi vida: la defensa de la casa del padre, la heredad de la tierra natal como único lugar de posible belleza para el porvenir de las generaciones futuras. Creo en ello y de ello he hecho única y simple causa de mi vida. Por ello, me resulta moral y éticamente inaceptable la indiferenciación y equívoco que mi presencia en el acto de la casa de León pudiera suponer. Estoy totalmente en contra, es más, me aterra, el saqueo, la destrucción, el atentado ecológico, la agresión a la naturaleza sagrada de la tierra berciana que suponen las minas y explotaciones a cielo abierto, hechos denunciados y sub judice ante organismos internacionales, y tan reiteradamente cuestionados ante la opinión pública por los más diversos sectores sociales. No puedo compartir tribuna, bajo ningún argumento de mi conciencia, con alguien responsable de esos hechos. Te ruego, y sé que lo entenderás, aceptes mi declinación a aceptar esa distinción que me propusisteis en su día, pero a la vista de los hechos mi presencia en el acto sería desde todo punto de vista incongruente para mí y más que incómoda para aquellos con los que mi discrepancia tan rotundamente se manifiesta. Muchas gracias por tu atención. Recibe un cordial saludo y disculpa el trastorno que esta decisión pudiera causarte.





